Perfil de ingreso

El estudiante que ingresa al Programa de Maestría tiene que ser capaz de conjugar pensamiento independiente con análisis sistemático de manera que muestre creatividad en su enfoque a fenómenos sociales, así como pericia en las teorías académicas que tratan de explicarlos. El aspirante debe contar con una formación disciplinaria sólida en alguna rama de las humanidades o ciencias sociales, preferentemente en elaciones internacionales, historia, literatura, estética, filosofía, ciencias políticas, sociología o economía. Estas com petencias básicas permitirán al estudiante llevar a cabo investigaciones complejas compatibles con la radición interdisciplinaria de estudios de área.

Los aspirantes deben estar familiarizados con los principales debates que animan el pensamiento antiguo y contemporáneo. Por ejemplo, el conocimiento sobre los procesos transnacionales que afectan tendencias locales, la influencia de las diferencias de poder en procesos históricos, la relación entre cultura e identidad, la influencia de los mundos religiosos en las sociedades, el desarrollo de tradiciones literarias y artísticas, y la idea de seguridad humana como principio organizador de las relaciones internacionales. El perfil idóneo del estudiante que quiera cursar estos estudios debe ser el de una persona con excelentes hábitos de rabajo; debe estar motivado por el estudio y tener la capacidad de organizar su vida alrededor de su desarrollo académico. Debe demostrar entusiasmo por el estudio de las lenguas extranjeras, gusto por la escritura, creatividad en sus ideas y disposición para dedicarse a su trabajo.

Entre las habilidades deseables para un candidato al Programa de Maestría se pueden contar las siguientes: (1) la habilidad de lectura: leer textos académicos en los idiomas requeridos y demostrar un alto nivel de comprensión, (2) la habilidad de análisis: absorber información a través de discusiones y debates, (3) la habilidad de escritura: sintetizar información y comunicar ideas complejas en forma escrita, y (4) la habilidad de articular ideas y debatir conceptos: participar en conversaciones activas en los idiomas necesarios, así como expresar ideas de manera clara y precisa.